6.- ¿EL CANNABIS ES INOFENSIVO?

Uso o abuso del Cannabis
El consumo de marihuana medicinal no está relacionado con ningún efecto secundario grave.
Lo que sí que es cierto es que hay una relación entre el abuso de la marihuana (del THC en concreto) y enfermedades o desórdenes mentales. Esto se ha visto básicamente en caso de consumo lúdico.
Esto es así ya que un consumo excesivo de THC desata una a una las conexiones entre neuronas que vamos trazando a lo largo de nuestras vidas erosionando el cerebro.
Esto sucede ya que nuestro sistema endocannabinoide natural o endógeno actúa borrando los malos recuerdos que tenemos de manera natural, afectando de este modo en la memoria.
Cuando recordamos una mala experiencia, en general, la recordamos un poco más aliviada de cómo fue realmente; si no fuera así, los malos recuerdos nos reconcomerían demasiado y no querríamos repetir ciertas experiencias siendo insufrible vivir.
Un ejemplo es cuando una mujer da a luz; si no olvidara al menos parcialmente el dolor del parto, nunca querría tener otro hijo.
Si al «borrado» natural de nuestros malos recuerdos (Sistema Endocannabinoide Endógeno, (SEC)), le añadimos un consumo de cannabinoides en gran cantidad, ayudaremos a borrar cada vez un poco más nuestros recuerdos.

Si lo empeoramos combinándolo con alcohol, el consumo de grandes dosis de cannabis hacen que tengamos activas nuestras vías inhibidoras del cerebro, de manera que no solo hace que nuestros movimientos sean menos ágiles (sistema motriz), sino que además, un consumo crónico en grandes cantidades puede dar lugar a una inflamación cerebral crónica, llegando a producir estos desórdenes mentales, como la esquizofrenia, trastornos de comportamiento y psicosis.
Todo esto es especialmente sensible en edades tempranas y hasta los 18/21 años, es decir, un abuso, sobre todo en etapas de desarrollo mental, puede conllevar consecuencias graves. Por eso se recomienda un consumo responsable y consciente, tanto en el ámbito lúdico como en el médico.

Por eso, y como en todas las cosas que hacemos y tomamos, hay que consumirla responsablemente y cumpliendo con los consejos que nos dé nuestro especialista.
No olvidemos que ningún tipo de abuso es beneficoso para nuestro organismo, si bien conocemos el abuso del alcohol, en el caso de los fármacos sintéticos como el Paracetamol, debemos saber que con sólo 6 gramos tomados en una sola dosis puede acabar con tu vida.

Aun así, mucha gente suele no controlarse al tomar marihuana terapéutica y lúdica, no porque «enganche», ya que la adicción al THC la contrarrestamos en nuestro cuerpo (más adelante explico el por qué) y además en recetas a corto plazo no es adictiva, sino porque no se puede sufrir una sobredosis, entendiendo sobredosis como el hecho de consumir una cantidad letal de cannabis, ya que no hay ninguna muerte documentada asociada a una sobredosis de marihuana.
Entonces, si se tiene un dolor muy fuerte, aunque el cannabis lo alivie bastante, siempre hay quien quiere tomar un poco más para intentar aliviarlo del todo, y eso puede salir mal (aunque, como decíamos, no fatal), ya que, como mucho, se puede llegar a un “empacho” (sobre todo de forma ingerida, ya que como parece que no hace efecto consumimos más y nos sube de golpe): experimentar una sensación física y mental desagradable, aunque, por suerte, de forma pasajera.

Es importante reiterar que se debe consumir de forma responsable, ya que puede llegar a provocar también pérdidas de conciencia. No se puede sufrir sobredosis ya que para ello haría falta consumir unos 700 kilos de marihuana en 15 minutos. Esto ocurre ya que contra más THC se consuma, más se forma una hormona llamada pregnenolona. Esta hormona combate y evita la acción del THC, aumentando la tolerancia del cuerpo a esa sustancia, de manera que haría que tengamos que consumir cada vez más cantidad de marihuana para poder llegar a una sobredosis.

Las recetas para un consumo a largo plazo, como puede pasar con otros medicamentos que compramos normalmente en la farmacia, pueden provocar tolerancia y por tanto dependencia (entre un 9 y un 12% de los pacientes). Y si se abusa a largo plazo, sí que podría llegar a producir problemas. Aquí es donde los médicos ayudan en controlar y prescribir las dosis para que no pase de ser un remedio beneficioso para el cuerpo a un daño colateral.

Cabe a destacar que, en estados de EUA donde la marihuana medicinal se ha legalizado, gracias a sustituir los medicamentos basados en opiáceos (como la morfina) por otros basados en marihuana, se han reducido las muertes por sobredosis de opiáceos y la adicción a ellos. El 97% de pacientes dice que el cannabis disminuye el consumo de opiáceos para tratar males, según este artículo: https://www.liebertpub.com/doi/10.1089/can.2017.0012

). Los opiáceos también se usan para combatir el dolor, pero se ha visto que estos son mucho más peligrosos y adictivos. La marihuana entonces también es de ayuda a la hora de sustituir medicamentos fuertes y potentes contra el dolor como es el caso de los opiáceos. Aquí encontramos un artículo muy interesante que lo plantea.

Aunque insistimos que, los opiáceos, al ser denominados como “drogas duras”, son más fácilmente adictivos y por tanto más peligrosos que la marihuana, que es considerada una “droga blanda”. Hay que vigilar con esa terminología, ya que es socialmente adquirida. Las sustancias usadas para drogarse denominadas “blandas” siguen siendo igual de tóxicas y nocivas que las “duras”, lo único que la gente, al saber que una droga es “blanda”, pierde más la percepción de miedo y riesgo que realmente tienen. Reiteramos que un consumo excesivo de cualquier sustancia estupefaciente, sea “duro” o “blando”, puede conllevar grandes problemas.

La marihuana puede ayudar a sustituir medicamentos contra el dolor, como los opiáceos, que debido a su alto porcentaje de adicción y su toxicidad, pueden llegar a ser más perjudiciales que beneficosos.
Fuente: https://ascopubs.org/doi/abs/10.1200/JCO.2018.36.34_suppl.189

Evidentemente sí que se asocia el hecho de tomar marihuana medicinal por vía respiratoria, es decir, fumada, con daño pulmonar, tal y como también se asocia a los consumidores de tabaco. Es así ya que no deja de ser humo que penetra y tapona las vías respiratorias. Contamos con que además la marihuana es broncodilatadora, de manera que entra mucho más humo. Por eso, hay otras muchas maneras de consumir esta marihuana medicinal, que van desde infusiones hasta gotas de aceites por vía sublingual o incluso en forma de chicles, parches o incluso, supositorios…

Además, al ser un producto natural, no conlleva efectos secundarios como los que producen los sintéticos ni es tan nociva como estos productos farmacológicos, los cuales tiene que procesar nuestro hígado a marchas forzadas. La segunda causa de muerte en Europa es debida a los fármacos sintéticos, por lo que un producto natural, al ser menos tóxico, ayudaría a reducir esta mortalidad. Se ha visto incluso que el CBD tiene el mismo efecto que medicamentos sintéticos contra la depresión (caso de la Imipramina), por lo que antes que consumir un fármaco sintético, podría tenerse en cuenta este tipo de alternativas; siempre de la mano de un especialista.

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